Milagro violeta sobre fondo verde

   Todos los años me ocurre lo mismo. Por estas fechas previas a la recolección de una antigua variedad de ciruelas, no dejo de asombrarme cada vez que paso junto a este singular ciruelo. Unas ciruelas alagardas de color violeta o añil intenso. Un ciruelo que por causalidad me encontré solitario en un pequeño huerto de un anciano vecino.

   – ¿Que variedad es esta?
No conozco su nombre, había una plantación hace muchos años en una finca donde trabajé y cogí unos tallos para injertar unos ciruelos y este es el queda de aquellos. Respondió aquel vecino.

   – También injertaré yo un par de ellos.  Si no le importa le cojo unos tallos.

   Han pasado 6 o 7 años desde entonces y  no he sido capaz de identificarlo. Ni falta que hace. Solo se que el ciruelo “sin nombre” es extraordinario. Que conste que no tienen un sabor excepcional, tan solo un sabor muy  particular. A mediados de septiembre, como cada año, empiezo a degustar esta delicia de ciruela. Pero muchas semanas antes alimenta mi mirada con el espectacular contraste entre el violáceo de sus frutos y el verde intenso de sus hojas. Lo miro y lo remiro y no me canso de comtemplarlo, pues siempre le encuentro una matiz diferente. Me tiene enamorado.

   Que curioso verdad. Como recomiendan los sabios, disfruto de la experiencia y no le pongo nombre, que en este caso aunque quisiera, no podría ser. Mi huerta, como siempre, me sorprende y expresa el milagro de la Vida y  la belleza de las formas.

    Cuando me como las últimas me digo: “hay que esperar otro año para poder ver las ciruelas de nuevo”. Cada estación del año es un pequeño ciclo, y las cuatro forman el ciclo mayor que da lugar a una cosecha, si fuimos capacer de hacer todo lo necesario. Una nueva caída de hojas, una nueva y hermosa floración, el despertar de los frutos a la vida ( cuajado y engorde), y por último la recolección, el culmen, y vuelta a empezar.

   Así en nuestras vidas se repite el mismo ciclo. Cada estación nos aporta algo nuevo y podemos crecer  con esa nueva energía. Pero la pregunta es ¿cuántas veces tenemos que esperar una nueva primavera para dar fruto?  ¿Tenemos que esperar un nuevo año? ¿Porqué no florecemos todos los meses? ¿Y porqué no todas las semanas?… Mejor sería cada día. Día a día deberíamos  mantener el propósito de renovarnos, de florecer y de dar fruto. Cada instante posee la semilla del cambio. Cada instante es una nueva oportunidad para la renovación.  Os dejo con un párrafo extraído del último libro del Maestro: “Siendo que el Universo que percibes es el Universo que re-creas, esfúerzate en descubrir cada día un nuevo misterio, ya esté fuera o dentro de ti, como una nueva faceta desvelada. Descubre algo más del medio en el que vives, y amplía la consciencia de ti al reincorporar ese algo nuevo, pues será esto lo que impulse tu crecimiento y permita que inventes o te re-descubras cada día. Esto te ayudará en el propósito del “Conócete a ti mismo”, pues este es tu designio.

   Una vez le preguntaron a Tales de Mileto que cual era latarea más dificil a la que se enfrenta el ser humano. Tras pensar su respuesta dijo: “Cambiarse a uno mismo”.  Lao-Tse (Lao-Tzu) dijo hace más de 2500 años: ” El mejor regalo que puedes darle a este mundo es tu renovación”. Sabemos que si hay algo que es inmutable en el Universo es, precisamente, que Todo es Cambio, y por tanto,  todo está pendiente de modificación. ¿Por qué esperar tanto para hacerlo? Eso me digo.

  La teoría la conozco bastante bien, otra cosa es la práctica, pero ese es mi propósito. Observo una vez más el milagro violeta y lleno de paz persigo la promesa.

La Realidad será como tu la dejes que te afecte… (1)

   Podría decir que llevo un par de semanas en las que todo parece tomar rumbos inesperados. Estoy a la espera de la resolución de algunos, digamos , pequeños conflictos para tomar una decisión en un sentido u otro.

   He decidido que ya que poseemos este medio de expresión, lo utilizaremos para difundir todo aquello que nos afecta y que podemos y debemos cambiarlo si eso es lo que nos parece oportuno y necesario,  al menos lo intentaremos.

   Como sabéis,  mi tierra se cultiva de forma ecológica y posee un aval del Consejo de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia (CAERM). En el fondo, todos los agricultores de la Región que hemos decidido apostar por esta vía, formamos en realidad una Asociación, cuyas actividades se rigen por los criterios y normas del reglamento europeo comunitario en este sentido. Este Consejo vela por que se cumplan estas normas.

   Pagamos una cuota anual por mantener el aval. Y al menos recibimos una visita anual de los técnicos con el fin de valorar posibles cambios o prácticas que conduzcan a la renovación de la licencia, a la inclusión en el Consejo de nuevos agricultores si se cumplen los requisitos, o en su caso, a la pérdida del aval que garantizaba ante los consumidores que cumplías con la normativa. Hasta ahora la cantidad anual era una cuota razonable. Hasta aquí todo normal.

   Este año (el año de los recortes), la Consejería de Agricultura ha dejado de subvencionar al Consejo. Así que seremos los agricultores los que decidiremos que rumbo tomar. Aquí es donde viene el follón. La dirección del Consejo ha decidido subir las cuotas sin mas explicaciones,  sin convocar una asamblea extraordinaria donde, a la luz de los datos, los operadores (agricultores, empresarios de la industria de la conserva, congelados, etc.), es decir los verdaderos artífices de esto,  decidamos lo que más nos convenga. Ni reunión extraordinaria, ni ordinaria, ni nada de nada. Han triplicado la cuota anual que debo pagar sin mi consentimiento (ni el mío, ni el de los otros 3000 operadores). He solicitado una explicación por escrito ante estos hechos pero  ha pasado más de un mes  y nadie ha contestado.  ¡No son los dueños! Son unos gestores. En teoría los dueños somos nosotros y sin embargo en la práctica no somos nada. En el terreno político, unas votaciones cada cuatro años y todos felices;  en el CAERM ni eso, se cambia la Junta Directiva y la mayoría ni nos enteramos ¿que curioso verdad?  Y los que, en teoría, somos los protagonistas, nos relegan al papel de meros espectadores ¡ O lo tomas, o lo dejas! Aún espero una respuesta. A continuación transcribo la carta que les escribí solicitando información y que hasta el día de hoy no se han dignado en contestar. Ni creo que lo hagan.  Esta es la carta:

Estimados señores.

   Me pongo en contacto con Vds. para reclamar información al respecto de la circular recibida de este Consejo (CAERM), de asunto: Cuota de renovación año 2012, de fecha de registro 2 del presente mes y con nº de salida 3698, que recibí ayer día 9 de agosto.
   En la que se comunica la pérdida de la subvención por parte de la Consejería de Agricultura y Agua y que por tanto se han tenido que incrementar las cuotas de los operadores. Hasta aquí todo está correcto. Y además es comprensible, pues soy partidario de que cada asociación, agrupación, en definitiva que cada gremio (cultural, religioso o del tipo que sea) sea auto suficiente y por tanto tenga libertad para actuar al margen de cualquier político de turno o cualquier ingerencia externa en contra de sus principios.
   En lo que no puedo estar de acuerdo, en ningún momento, es en la forma en la que se comunica este hecho. Porque volvemos de nuevo a la vieja discusión de si son los socios (en este caso operadores) los verdaderos artífices de esto,  o si son los directivos que se suponen están al servicio de esos socios o llámese como se quiera, los que hacen o deshacen atendiendo a un criterio discutible, del que además no dispongo de información. Si es verdad que hay una dificultad, y esta que Vds. comentan lo es, lo lógico es convocar una reunión, o cualquier acción participativa en la que los que formamos del entramado de este Consejo podamos decidir que hacer y actuar en plena libertad. En la carta que Vds. envían no dejan opción ninguna, o pagas o te quedas sin el aval. ¿Es ese su concepto de libertad y de respeto hacia los que se supone les mantienen en el cargo? ¿Son Vds., a la luz de esta decisión sin más explicación diferentes de aquellos que les han quitado la subvención, seguramente sin más explicación también? Una cuota fija de 125 € y unas cuotas por Ha. sin definir (tan solo la que a mi me incumbe)  si suben o se modifican en la cuantía que sea.  O si se va a pagar con arreglo a superficie o con arreglo al uso que cada cual haga de su relación con el Consejo. Porque no creo que sea lo mismo una parcela para consumo propio como la mía, que en 12 años Vds.  solo han echo la visita de rigor, que obviamente, una parcela (finca, explotación…) a la que haya que visitar varias veces por su actividad; toma de muestras, volantes de circulación o todos aquellos usos que por necesidad esté obligada a realizar. Todos necesarios. Y que conste que, de antemano, tengo claro que con el anterior costo es evidente que no se cubren los gastos ni tan siquiera de esa visita, pero hay que definirlos claramente e informar.
   Es posible que al no estar sindicado (como otros tantos agricultores que conozco) no disponga de toda la información al respecto de posibles reuniones con representantes de agricultores o con quienes sea, y que también a luz de los hechos Vds. hayan tenido que tomar decisiones con una determinada celeridad. Puedo comprender que será dificil poner de acuerdo a todos los operadores, difícil sí, pero imposible  seguro si no se les insta a hacerlo o bien directamente o a través de sus representates (los que considere cada uno). En ningún caso dudo de su responsabilidad y de una necesidad de hacer algo ante una situación, que aunque es nueva, no por ello imprevisible a la luz de los acontecimientos que se vienen observando (recortes de todo tipo). Y puedo comprender las necesidades del Consejo, en cuanto a su propia subsistencia y por lo tanto la de los trabajadores, y asimismo,  incluso quiero interpretar que todo ha sido pensando en lo mejor para todos con el fin de no tener que ir a parar a la Certificación Privada.
   Pero creo que las formas con que se ha hecho el proceso son  un error, creo que estos trámites se deben parar y explicar adecuadamente la nueva situación a todos los operadores y a la luz de una discusión productiva, buscando que surja la verdad y el equilibrio (como en nuestras propias vidas, fincas, etc.) se encuentre una solución de consenso, que sin ninguna duda no contentará a todos  (o a lo mejor si, esta manía nuestra de dar por supuesto un futuro pendiente de construir) pero si que habrá procurado información y tranquilidad a los operadores, que a base de acciones como esta, nos han relegado a meros espectadores, cuando en realidad somos los verdaderos protagonistas. Veáse por ejemplo el cambio de Directiva sin aviso ni comunicación alguna…
   Este es mi criterio, que no tiene porque ser compartido por nadie, pero merecer ser atendido convenientemente. Espero una respuesta suya en el sentido que sea, respuesta que según el caso, procesaré de la forma mas oportuna posible. Soy de los que opinan que una parcela pequeña como la mía o una gran explotación, a las que Vds. parecen concederles más importancia, todas suman, y no unas si y otras no. Las cuotas por Ha. y los gastos ocasionados por cada uso del entramado del Consejo deben quedar claros y deben ser públicos. Así como el acceso a las cuotas de cualquier operador. Todo debe quedar a la luz de todos, pues es el único modo de sobrevivir y seguir adelante. 
   Si a resultas de un consenso, tras una o varias reuniones, aún es más lo que tengo que pagar, no habrá ningún inconveniente, podré permitírmelo o no (atendiendo a mi economía), pero no habrá opción de resistencia pues todo habrá quedado diáfano y la opción que surja habrá sido tomada en libertad. Y todo estará bien. Esta situación ya la hemos vivido otras veces, en otras asociaciones, cooperativas, en definitiva en otros movimientos de agrupación de hombres y mujeres de cualquier actividad y la resistencia de los que, en teoría, quieren lo “mejor” para todos (directores, gerentes, etc.),  se han visto abocadas al fracaso. Somos agricultores que hemos decidido dar un paso más allá de nuestras actividades anteriores. Hemos decidido, en conciencia, que hacíamos lo mejor adentrándanos en un mundo con  nueva sensibilidad y consciencia. Se supone que nuestra  visión de lo ocurre alrededor es diferente, y si pensamos que esto no es más que una utopía y yo un ignorante idealista, entonces, esa será la realidad que estaremos creando. Pero si por el contrario leen Vds. con tranquilidad esta carta y obran en conciencia y en consecuencia posterior, entonces habremos dado un paso definitivo para el futuro de este Consejo.
   Quedo a la espera de sus noticias para tomar una decisión adecuada en conciencia y libertad, a la luz de la información. Y creánme que yo estoy en esto hace muchos años apoyando el sector de forma activa y consciente. No en vano soy agricultor, me dedico también a difundir y a asesorar en estos temas y además tengo una tienda en Molina de Segura donde todo lo que se vende son productos ecológicos.
   Sin nada más que comentarles, reciban un cordial saludo.

  La verdad es que, como decía antes, no creo que me hagan caso. Este es el mundo al que asistimos atónitos. Y sin embargo, aun siendo poco lo que en apariencia podemos hacer, es importante que ese poco lo hagamos cada uno sin apegarnos al resultado de nuestra acción. Posiblemente el escribir esta carta no suponga ningún cambio; el hacerla pública probablemente me lleve a la expulsión del Consejo. No lo se.

   Algo si tengo claro. Mis palabras y mis obras me delatan. La extraordinaria gente que entra a mi tienda no necesitan  nada más que  la confianza mutua generada a través de todos estos años. Mi amor hacia todos ellos y mi respeto hacia la Madre Tierra son suficiente aval. 

   Si responden os mantendré informados. Y sino también. Para cambiar el mundo solo hace falta un gesto consciente, en una mente en calma y serena como está la mía en este momento. Hablaremos en otro momento de lo que significa esto que digo.

   Que cada uno haga el gesto que requiere la vida en cada instante. Y lo haga en Paz, pues no hay enemigos. Solo porciones de Conciencia (insertadas en cada Ser Humano) que juegan y evolucionan. Unas veces aciertan y otras no. Ocurra lo que ocurra, no vivamos separados,  pues el enemigo está dentro nuestro y no fuera. Nos guste o no nos guste lo que suceda a nuestro alrededor, la Realidad la crearás tu con tus conceptos; podrás enojarte, llenarte de cólera o podrás generar una acción para intentar provocar un cambio. Por tanto tu decides. Dependerá de  ti como te sientas de “tocado” por aquello que te ocurra. La Realidad se manifestará en función de como a ti te afecte…

Nos preparamos para las siembras de otoño

  Se acerca el otoño, aunque el verano se muestra con la mayor de sus fuerzas justo en estos días. Pero es el tiempo de planificar  las cosechas del próximo otoño. El lugares donde tempranean los cultivos, aquí en Murcia todo el campo de Cartagena y la  zona de la Vega Media del Segura, podemos empezar con la plantación de las habas tempranas de la variedad Muchamiel que a mediados de noviembre nos sorprenderían con sus nutritivas vainas, tradicionalmente comidas crudas. Deliciosas con tomate y bacalao, y con cualquier otro acompañamiento. Es curioso como los visitantes de otros lugares de nuestra nación se sorprenden al ver que las ingerimos crudas.

   También podemos empezar a sembrar lechugas, de momento mejor las maravillas de verano, porque aguantan  mejor la subida a flor (espigado) pero bien pudieran ser otra variedades. Los ajos de San Diego, que se comerán tiernos, también es hora de sembrarlos. Las patatas blancas y rojas, podemos esperar algún día más para que se enfríe el suelo un poco, pero sin adentrarnos mucho en el calendario para evitar el riesgo de que una helada temprana las envíe al limbo. Recordamos que las patatas necesitarán, al menos, 100 días para estar listas para arrancar. También podemos sembrar remolachas, zanahorias, cebollino para comer cebollas tiernas, y las que sobran las dejaremos para recolectarlas secas.

   Prepararemos el suelo para los guisantes, aunque todavía esperaremos para sembrarlos. Las crucíferas también podemos esperar un poco aunque algunas variedades tempranas ya se pueden ir poniendo como las coles murcianas, grandes, jugosas y crujientes como ninguna, muy poco plantadas ya,  pues el mercado busca coles más pequeñas, más comerciales. El bróculi también se presta a ser plantado ya. Por cierto, conviene recordar que ciertos compuestos azufrados de las crucíferas y particularmente del bróculi, está demostrado por numerosos estudios científicos incluidos los de varias Universidades americanas, que previenen el cáncer de próstata, incluso hay línaes de trabajo que demuestran que también tendrían efectos similares en cáncer de mama y de colon.

  Deciros que mi experiencia me dice que lo ideal para preparar el suelo es el humus de lombriz, para el inico de plantación y para seguir añadiendo de forma continuada. Su enorme cantidad de  flora microbiana y su equilibrado aporte nutricional hacen del humus de lombríz, a mi entender, la mejor enmienda orgánica. Los que tengan estiércol como materia prima, lo ideal es compostarlo, al menos durante seis meses. Solo o con otros restos vegetales que lo harían mucho más equilibrado. La utilización del estiércol fresco se hará en contadas ocasiones y solamente en superficie, pues genera demasiados desequilibrios.

   Generalmente, estos cultivos de otoño no nos causarán demasiados problemas, sobre todo en los huertos orgánicos que ya lleven muchos años funcionando de esta forma, pues es seguro que el equilibrio ya se habrá reestablecido. Para los nuevos huertos o para aquellos que incluso se acerquen por primera vez a la práctica agroecológica, quizá las crucíferas sean las más delicadas con las famosas orugas (larvas de lepidópteros) de las especies que las atacan como pieris brassicae. Lo ideal es colocar trampas con feromonas para conocer el vuelo de estas mariposas y controlarlas, si fuera preciso, con un producto ecológico como es el bacillus thuringiensis. Lo ideal son los productos comerciales que tienen 24 o 32 millones de Unidades.  La dosis usual es de 1 gramo por litro de agua. Para que tenga mayor efectividad este agua debe acidificarse hasta ph 6 en aquellos lugares de nuestra geografía en los que el agua sea muy alcalina. Con un poco de limón escurrido en el agua, un poco de vinagre o un poco de ácido cítrico será suficiente con el fin de que el efecto sea el deseado. Mientras que llega el equilibrio a nuestros huertos es inevitable tener que utilizar algunas herramientas, que como en el caso del bacillus, no generan ningún problema por lo absolutamente selectiva que es la endotoxina que produce y que es, en definitiva, el preparado comercial que nos venden.

   Los extractos de algas, los purines de ortigas y de cola de caballo, así como algunas sustancias más como el sílice, bentonitas y el caolín, completan un repertorio de sustancias naturales para nutrir nuestras plantas y activar sus sistemas de defensas.

   Felices días de trabajo consciente en vuestros huertos, ahora en una época que de nuevo da gusto trabajar en la huerta, pues los días se van acortando y empiezan a ser más frescos (con el permiso de esta ola de calor). Os deseo los mejores resultados, fruto de vuestro esfuerzo y amor.

Sobre la felicidad (1)

  Mi hermano ha regresado con su mujer de Indonesia. Un mes han pasado allí visitando a familiares y amigos. Un lugar muy hermoso dice. Un mes de excepcional contraste.

Me comentaba a su regreso:

-¿Sabes?, allí como aquí, todos buscan lo mismo. Sus quehaceres diarios, toda su vida en un  movimiento permanente  porque andan buscando lo mismo que nosotros:  la felicidad.

¿Curioso verdad? En las antípodas casi y buscan lo mismo que nosotros. ¿Que tendrá eso de la felicidad que todos andamos afanados, enredados, moviéndonos de aquí para allá? Que pulsación tan extraodinaria que tiene a toda la humanidad empleada en buscarla. De donde vendrá ese pulso,  para que musulmanes y católicos, budistas e hinduistas y demás seres de este mundo, de un modo u otro,  andemos al acecho de esta quimera que llamamos felicidad.

Aristóteles decía: “todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, las discrepancias empiezan en cuanto intentamos explicar como podemos serlo”. ¿Porqué? De acuerdo al concepto que tengamos cada uno acerca de lo que es la felicidad, utilizaremos unos recursos y caminos distintos para encontrarla. Tan distintos, incluso, que llegan a ser totalmente opuestos. ¿Y como es posible que yendo en  caminos totalmente opuestos todos creemos llegar a la meta deseada? Entonces, pudiera ser que no persigamos lo mismo.

Si todos encuentran la felicidad deseada, si todos perseguimos ese ideal ¿como es que este mundo parece un mundo de locos? ¿Como es que observamos tanto sufrimiento, descontento, frustración y falta de esperanza?

¿No será, tal vez, que aunque todos vamos al acecho de lo mismo, estamos buscando en el lugar equivocado?…

Amatula

Acabo de retirar el cartel de la entrada, mezclado entre los otros, donde se anuncian los servicios que en la tienda prestaba Amatula. Manicura, pedicura, depilación, tratamientos corporales, masajes… Todo con productos naturales y ecológicos. Un servicio perfecto.

Lo que no dice el cartel es como es esta mujer. No cuenta de su predisposición, de sus mimbres, de lo profundo de su corazón. Si, ciertamente, algunas cosas quedan que poner en su sitio, pero que fácil va a ser para ella. Se marcha de regreso a su tierra natal, Mallorca. Curioso como son las cosas. Vino a trabajar-se aquí, a Murcia, por dentro y por fuera. Pero de momento los avatares del camino la conducen de nuevo a su tierra de origen. Lo que hablamos siempre acerca de la impermanecia de las cosas, acerca de los planes de futuro. Que sabemos de lo que el destino nos depara, el donde, el cuando, con quien. Que sabemos…

Así que vino a la tienda como un miércoles más, esta vez a recoger sus cosas y a despedirse. Con la idea puesta en volver pronto, pero decidida a aceptar  en paz lo que el momento le estaba anunciando.

-Me voy mañana temprano, dijo. Y se marchó.

Todos aquí ya te echamos de menos. Igualmente, deseamos que todo te vaya bien y que tu regreso a Murcia sea lo antes posible, Dios mediante. Un abrazo desde aquí de corazón a corazón.

Quien sabe si volveremos a colgar el cartel.  Paz para ti allí donde quiera que estés.