La ensalada: el plato principal

Escribo este artículo principalmente por mis amigos, conocidos  y algunos compañeros de viaje. En mis visitas a sus casas para comer o cenar, con celebración o sin ella, en repetidas ocasiones he observado la poca importancia que se le da a este plato. Incluso durante varias comidas (o cenas) durante la semana con ausencia total de la misma. En mi opinión es un error de bulto. Y tal y como vivimos, nuestro ritmo de vida demasiado acelerado, sometido a estres permanente, contaminación ambiental, comidas a deshoras, etc.,  es importante no descuidar la alimentación y en ella, el plato principal: la ensalada.

Algunos se sorprenden cuando digo que si me viera en la circunstancia de tener que elegir entre dos platos, sin ninguna duda que, elegiría la ensalada. Obviamente si se prepara como es debido, y siendo esto así,  se convierte en un manjar y en una fuente de elementos nutritivos excepcionales para nuestra salud.

Los ingredientes más conocidos en la ensalada son, obviamente, las verduras. Una ensalada que se precie de llamarse así debería de contar con el mayor número de éstas posible.  El equilibrio se consigue teniendo en cuenta escoger entre  aquellas que crecen por encima del suelo: lechugas, escarolas, coles, coliflores, bróculi, romanescu, col lombarda, tomates, pimientos (rojos,verdes, amarillos), endivias, pepinos, alpicoces. Además,otras menos conocidas pero de sorprendentes sabores como los  canónigos, rúcula, diente de león, verdolaga (esta planta es excepcional), berros, espinacas tiernas (partidas muy finas); y por contra, las que crecen por debajo del suelo: ajos, cebollas, cebollinos, remolachas, zanahoria, colirrábano, rábanos largos y cortos, incluso algunas variedades de nabo como en el caso de la var. “virtudes martillo” que rallada finamente puede comerse cruda, eso si, sin abusar. Como vemos la variedad es extraordinaria y no deberíamos reducir la ensalada al tomate, lechuga, pepino y poco más.

Pero no nos quedaremos ahí. Daremos un paso más  y recurriremos a otros ingredientes de auténtico lujo: los germinados. De alfalfa (quizás el más completo que exista, un almacén de vitaminas, algunas casi exclusivas como la k), bróculi, berros, fenogreco, lentejas, rábano daikon, rábano rosa chino, cebollino, mostaza, nabo, trigo, judía mungo (mal llamada soja verde), lechuga, etc. Semillas convertidas en pequeñas plantas vivas que han transformado las proteínas en aminoácidos y  los glúcidos (hidratos de carbono) en azúcares. Han aumentado sus cantidades de vitaminas (como en el caso del trigo que pasa de tener trazas de vit. C a incrementar su cantidad por 500 veces, a multiplicar por tres  la cantidad de vit. E, e incluso, a doblar su contenido en fósforo, aunque la lista de bondades es interminable), enriquecidos en minerales y con una carga enzimática sorprendente. Y lo más extraordinario de todo es que,  unas pocas horas de luz bastan  para que se produzca el milagro de la fotosíntesis, para vestirse de verde y regalarnos esa sustancia milagrosa, precursora de la vida en este planeta: la clorofila. Recordaros que la clorofila es el equivalente en el reino vegetal a la hemoglobina del reino animal, cuya única diferencia es que en el centro de la molécula hay un átomo de magnesio en el caso de la clorofila o de hierro en la hemoglobina. En definitiva plántulas verdes vivas que pasan a formar conciencia en nosotros.

Iremos más allá, (que ya es dificil) introduciendo también las algas, los vegetales (aunque en la actualidad no se las considere dentro del reino vegetal) mas viejos del planeta. Sabiduría concentrade con millones de años a sus espaldas. No en vano,  son las precursoras de las plantas terrestres.  Hay evindencias de su consumo en humanos desde hace unos 10000 años, aunque con seguridad sabemos que se consumen, por ejemplo en Japón,  desde hace unos 1500 años. Ahora también aquí empezamos a descubrir su extraordinario valor nutricional y culinario. Lo que nos importa es que algunas de ellas como las  Nori, Dulse, Wakame y las espaguetti de mar se pueden comer crudas, tras ser hidratadas y troceadas,  enriqueciendo aún mucho más este plato de por si ya excepcional. En otra ocasión hablaremos de la riqueza nutricional de estos alimentos muy por encima de cualquier otro. Proteínas de altísima calidad sin el inconveniente de las grasas saturadas  de la carne, ácidos grasos poliinsaturados (pués de donde sino iban a ser tan ricos ciertos peces en estas sustancias) e incluso algunas de ellas contienen pro- Vit. B12 como en el caso de las Nori.

Un toque de sabor más tradicional y mediterráneo como los encurtidos, pero no frascos o botes del supermercado, pues están pasteurizados y si no son bio pueden llevar conservantes, etc. Olivas negras o verdes, tallos (el tallo de la alcaparra), alcaparras, pimientos amarillos (de encurtir), pepinillos o incluso el excepcional chucrut para dar toques salados, astringentes y un punto ácidos a la ensalada. Todos ellos mejor elaborados en casa. Ya tengo la boca hecha agua.

Y para rematar la faena el aceite de oliva. Virgen extra bio, el rey de la ensalada. Además es muy interesante añadir aceite de lino, sésamo, germen de trigo, girasol y otros ( no todos a la vez y a ser posible que sean bio) extraídos de semillas oleaginosas para enriquecer con ácidos grasos poliinsaturados omega 3, 6 y 9 además de vitamina E. Generalmente uso el aceite de oliva en gran cantidad y añado tan solo un poco de aceite de lino para enriquecer con omega 3, pues nuestra alimentación está claramente inclinada hacia los omega 6.

Algunas aclaraciones sobre la ensalada tan importantes como la lista de ingredientes. Si os fijáis todo lo citado está crudo. Es decir, una ensalada no es tomate en conserva, maíz de bote, brotes de soja pasteurizados, olivas de bote, atún, espárragos, alcachofas, pimiento morrón y demás conservas vegetales y de pescado de uso común y que también se le añaden. NO, una ensalada es cruda y por eso tomamos una parte antes y durante el plato cocinado. Otra consideración es la costumbre de añadir huevo duro, pasta, queso fresco, nueces, semillas de girasol, arroz cocido incluso, etc.,  todo mezclado (o algunos de ellos).  La ensalada ya hemos visto que es un plato completo por si misma aunque para aquellos que tengan la necesidad de consumir más calorías en forma de hidratos de carbono o proteínas os digo como se hace de forma correcta.

Podemos mezclar nuestra ensalada con un plato de carne o pescado, sin patatas como guarnición. Esta sería una comida proteica sin lácteos. Podemos utilizar los lácteos solos con la ensalada, es decir un plato abundante más el queso fresco, cuajada o yogurt, o varios de ellos, sin pan, patatas, etc. Y por último, y para mi lo ideal,  con los hidratos de carbono como  la pasta integral de trigo, espelta, arroz, arroz y quinoa, etc., ya sea en platos separados o mezclados en el mismo recipiente. La pasta se puede enriquecer si se desea con levadura de cerveza o germen de trigo en el momento de comerla. Sin queso rayado, atún, etc. La otra alternativa arroz integral cocido, con alguna verdura (además de las de la ensalada) como la calabaza, bróculi, etc. Por último, un enorme plato de ensalada con frutos secos como las nueces, almendras, semillas de girasol, piñones, etc. en pequeña cantidad, también configuran un plato completo que se podría combinar con un aguacate, con lo cual estaríamos ingeriendo alimentos todos crudos, a condición de que sean bien masticados y ensalivados. En otra ocasión hablaremos de las correctas mezclas alimenticias, el porque de ellas y algunos ejemplos prácticos, aunque sin querer, aquí ya se han esbozados las líneas maestras que vienen desde el higienismo.

En resumen, no hace falta hacer una ensalada con todos los ingredientes citados. Con los del primer grupo más el aceite sería suficiente, siempre con la mayor cantidad de productos y de la estación correspondiente. Cuantos más productos y de más grupos mucho mejor, obviamente. La cantidad siempre grande, a excepción de personas cuyo sistema digestivo esté deteriorado y lo crudo no termina de sentarles bien. Lo ideal es no añadir sal, ni vinagre. Los que utilizen chucrut sería suficiente para el toque salado, aunque también  quedaría bien una salsa de soja de buena calidad como el shoyu o el tamari (prefiero la primera pues su sabor es más suave). Otra recomendación a tener en cuenta sería la de utilizar la técnica de rallado para casi todo, pero básicamente para las verduras más duras como la zanahoria, remolacha y los nabos. Igualmente quedan excepcional y cambia su sabor (para mejor diría yo) el pimiento rayado, cebolla y pepinos. De esta forma se hace más agradable la masticación, también los niños entran mejor al trapo de la ensalada que tan difícil es para algunos de ellos. Hay que empezar pronto a enderezar el árbol de la costumbre.

Sabores y colores para una nutrición consciente y amorosa. Os recuerdo que las verduras son agua y que por tanto imagináos cuanta información pueden almacenar y que vibración más extraordinaria podemos introducir mientras pelamos, cortamos y rallamos todos los ingredientes. Ensalada cruda, nutrientes sin destruir, vitaminas, enzimas, oligoelementos, grasas y aminoácidos sin alterar, más infinidad de otras moléculas y sustancias beneficiosas para desintoxicar y nutrir (pero de verdad, para paliar el auténtico hambre celular y no el del sentido del gusto, que también) a nuestras células. Además con todo el placer del mundo.

Buen provecho y ánimo.

Un bonito proyecto

Algunos me decís que, como presumo de ser agricultor antes que ninguna otra cosa,  debería poner algunas fotos más al respecto de esta actividad que tanto me complace. Hace unos años trabaje en un proyecto de recuperación de variedades autóctonas de hortalizas. Era un proyecto de colaboración con el IMIDA (CSIC) para el Ministerio de Agricultura. Un proyecto a largo plazo para colocar en el mercado semillas autóctonas de hortalizas que en otro tiempo ocupaban nuestras huertas y campos. Se sembraron melones, tomates, pimientos y berenjenas, varias variedades de cada una, pero de la que mejores recuerdos tengo fue de las berenjenas, sus colores y formas me gustaban y me gustan, y había una variedad rayada (listada) – blanca que sencillamente era deliciosa. No sabías si estabas mordiendo una verdura o un exótico manjar venido de otras latitudes. Deliciosa. Os dejo con algunas fotos de aquel proyecto y por supuesto de las berenjenas. A disfrutarlas.

Aún no entiendo bien porque abandonamos algunas de estas variedades. Concretamente ésta es inigualable en sabor, buena producción, resitente a enfermedades, todo son parabienes. En fin, así es esto.

            Tremendo depredador

Esta crisis; una de tantas.

   Me llama la atención como nos seguimos asombrando de la magnitud de esto que     llamamos “crisis”. Creo que es una entre tantas por las que ha pasado la humanidad y de seguro vendrán otras. ¿Acaso nadie vio nada de lo que se avecinaba? Hasta mi padre, un sencillo campesino me decía en repetidas ocasiones: “esto no es posible, no tiene ni pies, ni cabeza…” Se refería a la forma en que se estaba desarrollando todo y que no hace falta que repitamos. Quizá en otra ocasión me atreva a decir algunas cuantas cosas al respecto de la responsabilidad compartida de todos en esto que llamamos crisis y que yo llamaría concecuencia.

   Pero la humanidad es así, no aprendemos por las buenas, solo a fuerza de golpes. Es una evidencia. Me atrevería a decir que la humanidad siempre está en crisis. Claro, la cuestión es que resulta más evidente y estridente cuando le afecta a esa parte de la población que se supone no debería padecerla. Es decir, a los que la hemos provocado. El club de los mas aventajados, los del primer mundo. Si fueramos observadores y tuviéramos la voluntad de expresar la verdad, deberíamos decir que aún en los años de “bonanza” , paralelamente cientos  de  millones de seres malviven, agonizan o simplemente mueren, precisamente, para que nosotros podamos vivir en ese limbo de la opulencia.

   Es verdad que nos manipulan con mucha facilidad; cierto. Que parece ser que ciertos “actores” en la sombra, mueven los hilos económicos del mundo entero. Que, aunque la apariencia sea de normalidad (por ejemplo una votación cada cuatro años, para que sigamos creyendo que vivimos en plena “libertad”), lo cierto es que hasta los políticos que ocupan el gobierno de turno elegido en las urnas, no son más que títeres convenientes para perpetuar el estado de las cosas.

    Pero repito, aunque ahora sea ya de una evidencia manifiesta, incluso criminal en según que casos,  sigo pensando que no es más que una más. De una dimensión más grande porque hicimos más y mejor para merecerla. Nos la curramos más. Os invito a ver un clásico del cine  del excepcional Frank Capra. Conocida en España con el Título de “Juan Nadie” y protagonizada por Gary Cooper y la extraordinaria Bárbara Stanwyck,  acompañados por un elenco extraordinario de actores. Producida en 1941, recrea la década de los 30 en los EEUU, golpeada por la crisis,  aborda el tema del control y manejo de las masas de una forma genial. Y como todo lo genial acaba por convertirse en intemporal. 71 AÑOS han pasado desde este retrato de una sociedad que ya entonces parecía agonizar. Hoy, como entonces, seguimos siendo muy inmaduros emocionalmente, dependientes diría yo,  y por lo tanto facilmente impresionables por los sueños ficticios que nos presentan los de siempre y que acaban por convertirse en auténticas pasadillas. Ayer igual que hoy. Es una película que se presta a ver en grupo para luego comentarla incluso. Para establecer un constructivo debate, pues conviene reflexionar y extraer conclusiones de  porqué hemos crecido tan poco en tantos años.

   Dense el gusto de verla, y es posible que coincidan conmigo en que esta es una de tantas. También puede que no, pero les hará pensar.

Mística y ciencia

Dos lenguajes para expresar una misma Realidad.  La ciencia hoy (y desde hace tiempo) corrobora con su propio lenguaje, lo que los místicos vienen diciendo desde tiempo inmemorial. En definitiva, el místico, sea cual sea su vía de ascenso, acaba diciendo lo mismo que sus predecesores: “Que todo es UNO”. Y a la vez ese UNO se expresa en todo, creando la multiplicidad, todo el Universo (o mejor Multiverso) conocido y pendiente de conocer. Estas semanas trabajo unos capítulos de mi maestro referidos a este tema. Cita a los padres de la física cuántica,  Max Planck,  Einstein, David Bohm, John Wheeler y tantos otros. Extraigo un parrafo del libro:  Max Planck, premio Nobel en el año 1.918, fue quien formuló en el 1.944 los conceptos de física cuántica. Fue miembro del equipo de investigación sobre la constitución del átomo. Habiendo profundizado en la última frontera de la materia dijo; “Toda la materia tiene su origen y existencia en virtud de una Fuerza desconocida pero ordenada. Hemos de suponer, por lo tanto, que tras esa fuerza hay una Mente Consciente. Es la Matriz en la que todo tiene su origen” (Este es el primer principio de la milenaria Promulgación Hermética). Los físicos Jonh Wheeler y David Bohm, también miembros del equipo que trabajó con Einstein, decían; “Todo cuanto percibimos es una expresión de Otra Realidad Mayor, que contiene, a pequeña escala, Esa Otra Realidad.”    Ejemplo ; el ADN de cualquier parte de nuestro cuerpo, por pequeña que sea, contiene la totalidad del resto.

Obviamente el maestro, cuando pone por ejemplo al ADN, se refiere a que cualquier célula, de cualquier órgano (a excepción de los gametos, pues tienen solo la mitad de la carga génetica) contienen en su información genética esa Totalidad. Estas reflexiones de los científicos me llevó a compararlas con lo que dicen los textos de la Revelación (cualquier texto Sagrado o de Sabiduría de cualquier vía).

En el Corán se lee: “Considera en Él lo múltiple y El Uno” Cor. 98;3. 

Acerca de esa Única Realidad, el Uno,  se puede leer en el Tao Te King lo siguiente:

El Tao es un Vacío insondable
y está en movimiento incesante
que jamás se agota.
El Tao es la fuente
de donde brotan Todas las Cosas
y su apariencia
es como el agua tranquila de un lago.
Es silencioso
y no siendo conocida su existencia,
permanece, sin embargo como la Realidad Única.

En los Upanishads se dice también:

Así como el resplandor del sol brilla por doquier en el espacio, así gobierna la gloria de Dios toda su creación.

En el despliegue de su propia naturaleza hace que todas las cosas florezcan en su plenitud y den fruto. Les da toda su fragancia y su color. Él, el ÚNICO, el único Dios que gobierna el universo.         SVETASVATARA UPANISHADS

Cito estos tres textos, entre cientos de ellos, por citar algunos, pues sin ir más lejos, en el Svetasvatara todo es repetición de la misma idea desde cientos de ángulos distintos. Algunos de estos textos como el Tao Te King, al que se le calcula una edad de unos 2500 años, parecen hoy tan actuales y vienen siendo  corroborados,  con otro lenguaje, por la Ciencia.

No soy místico ni científico y lo que quería decir es que, poco a poco, la humanidad debe ir perdiendo su visión dividida de todo lo que le acontece. Vivimos separados por un mismo Dios (Brahman, Al Lah, Esencia Primigenia o que cada cual le ponga el nombre que quiera). En lo socio- político, religión, en la educación, en todos los ámbitos del devenir humano, vivimos una vida dividida, separada,  y los que gobiernan este mundo ilusorio desde luego no van a hacer nada por acercarnos poco a poco, por hacer más estrecho ese abismo que ahora mismo nos separa.

La realidad es que la humanidad completa es un organismo vivo (es obvio),  y no debería separarse del resto de las especies, ni darle la espalda a la madre Tierra, la que le parió. En realidad la madre Tierra es un ser viviente que alberga innumerables formas de vida, entre las que nos encontramos. ¿Porqué nos empeñamos en ir contra todo lo que no es o no piensa como nosotros? Hagamos oídos sordos de los que alientan la división. Todos somos iguales, distintos continentes, eso sí, pero Esencialmente (de Esencia) iguales. Todos formamos parte del UNO. Y cada uno de nosotros, en su singularidad, expresa una porción de esa Manifestación que es Toda la Creación. Y eso es lo que nos confunde, el UNO se expresa en TODO y nuestros sentidos nos engañan con esa aparente separatividad.

Mística y Ciencia, estandartes de la UNICIDAD, hagamos caso a su mensaje.