Ateísmo y Conciencia

Este título parece contradictorio ¿verdad? Pero en realidad  creo que no. Tal vez podamos demostrar que no es así. Que detrás del supuesto ateísmo se esconde un deseo noble de que este mundo se construya de otro modo. Lo digo desde la experiencia propia de una década en la que también proclamamos el ateísmo como nuestra creencia más sensata.

Como siempre los conceptos que se muestran confusos y, en cierto modo, también soy ateo desde la concepción de un Dios antropomorfo, creador caprichoso, cuya misión es que te mantengas en este “valle de lágrimas”, que le rindas pleitesía, que obedezcas a sus “representantes” en la Tierra que se encargarán de enseñarte la moral y el camino correcto al Paraíso. O sino arderás en los infiernos, o puede que tengas que esperar algunos tiempos en una especie de etapa intermedia, de limbo,  para purgar algunos pecados antes de enfrentarte al juicio final. Y recuerda que ese Dios puede ver lo que haces, escuchar lo que dices y saber lo que piensas. Así que estás jodido si crees que podrás eludir tus pecados, por acción o por omisión. Directo al infierno te veo. Sí, estamos de acuerdo. Así mirado cualquiera puede ser ateo.

Que pudo ocurrir para que un individuo como yo, habiendo recibido una educación en torno a la moral Católica, monaguillo y seminarista acabara por mandar a Dios a hacer puñetas una noche cualquiera cuando tenía 17 años. Pues es muy simple: la razón, el estricto sentido común, el conocimiento científico, no pueden ir en direcciones enfrentadas con la Religión. O mejor dicho, la Religión no puede ostentar la verdad (presuntamente es custodia de ella) al margen de la razón. No hubo apenas nada aprovechable que hiciera mi vida sencillamente más fácil. Mi universo interior era un mar de dudas imposible de casar con los dogmas establecidos. Verdades inamovibles imposibles de aceptar. Ya decíamos en entradas anteriores que la religión como estructura rígida y anclada en los dogmas y costumbres, sin revisión temporal y conceptual, empuja a los individuos al ateísmo o a la indiferencia. Poco rentables ambas sendas.

Desde los 17 a los 26 años, una “década prodigiosa” de liberación de cargas y culpas, que se las prometía muy felices pues al haber desterrado la idea de Dios, ya no había ningún “Ser” por “allá arriba” que observara mis actos. Así que vía libre para ser feliz.

“Mi gozo en un pozo” se suele decir para ilustrar con contundencia que los objetivos no fueron cumplidos, que las espectativas no fueron satisfechas. Hoy, después de muchos años observamos que todo fue necesario; el dogma y la intoxicación, y el ateísmo y el tiempo para la desintoxicación, al menos parcialmente. Lo ideal hubiera sido que, no produciéndose el primer estadío, no hubiera hecho falta el segundo. Pero el hombre propone y ya sabemos lo que sigue.

Recuerdo unos sucesos que me marcaron profundamente. La guerra en los Balcanes con la desintegración de la antigua Yugoslavia, puso de manifiesto como el ser humano no tiene límites para hacer el mal. Cómo las creencias acérrimas de unos cuantos, y su infinita ansia de poder y de dinero, son capaces de llevar a la humanidad a límites insospechados. La limpieza étnica y religiosa, los campos de concentración, la violencia increíble de los unos y los otros, e incluso, los paramilitares al servicio de tales crímenes contra la humanidad. Y la escasa, o nula respuesta internacional, la pasividad de las tropas de la ONU, cuando no numerosos episodios de presuntos abusos por parte de éstas mismas tropas sobre la población civil. Todo esto pasando a dos pasos de nuestro paraíso en paz. Llegando el ocaso del siglo XX se volvía a repetir la misma historia de siempre: “El hombre es un lobo para el hombre”.

Mis hijos eran pequeños cuando empieza el conflicto. Mi mente se ponía en la piel de aquellos que tenían que abandonar sus hogares, las tierras que les vieron nacer. Condenados al hambre, al frío, a la miseria y a una violencia exhibida en directo por todos los medios de comunicación. Mi corazón se partía en mil pedazos y clamaba contra el cielo pidiendo una respuesta para tanto horror. ¿VES COMO NO EXISTES? ¿DONDE ESTÁ EL DIOS DE LOS MUSULMANES, O EL DE LOS CRISTIANOS? ¿DONDE ESTÁS QUE NO TE VEN? ¿DONDE ESTÁS QUE PERMITES ESTE HORROR TAN CERCA DE NOSOTROS? !!TU NO EXISTES Y NOS HAS EXISTIDO NUNCA¡¡

Mis lágrimas de ira, de rabia, mi incomprensión del fenómeno, marcaron mi vida en aquella época. Cuando era creyente nada entendía. Ahora siendo ateo tampoco. ¿Mi corazón debería sufrir para siempre en esta Tierra olvidada de Dios?

Así pues,  el ateo se define como tal después de haber razonado acerca de la existencia de Dios. Acerca del valor de su propia existencia. Y concluye que esta vida es un mero trámite. Que venimos a este mundo por voluntad paterna, por casualidad o por violación, sin que nadie nos pida permiso para tal entuerto, y además,  nos vamos de aquí de igual modo. Nacemos, crecemos, nos socializamos, nos reproducimos y finalmente nos convertimos en un algo inerte. Iba a decir que terminamos criando malvas, pero es que ni eso, pues enterrados en sarcófagos de madera con crucifijo, o incinerados y hechos presos en una bonita urna, ni para eso serviremos.

Así que para el ateo, la no existencia de Dios se demuestra por los males que tiene la Humanidad. Pues si existiera ese “tal Dios”, padre amoroso, ecuánime y justo ¿como tales desastres ocurrirían? Así que, definitivamente, antes y después de la muerte no hay nada. ¿Nada? Que curioso que desde esa “Nada” surja Todo. Pero al igual que en otro tiempo lo fuimos, los que creen serlo hoy, no podrán demostrar realmente su no existencia como tampoco pude yo.

Visto así, a mi particularmente el ateísmo tampoco me fui útil, la verdad. Me dejó tantas dudas como cuando era creyente. Pero como Dios escribe recto con líneas torcidas, un buen día sucedió que alguien me invitó a aprender a hacer Kung Fu con 26 años y sin darme cuenta había cambiado paulatinamente todo, y pude empezar a ubicarme. El budismo era el soporte religioso de aquel arte marcial, (estilo Choy Lee Fut, un híbrido entre Saolin Norte y Saolín Sur) y sirvió como bálsamo para un corazón herido de muerte, incapaz de encontrar su centro. Un largo periplo hasta aquí. Un viaje iniciático sin apenas conciencia del hecho hasta el punto actual.

Mi hijo mayor es ateo confeso. El plantearse la existencia de Dios demuestra su sensibilidad. El hacerse preguntas existenciales para entender su posición en el Universo, demuestra su compromiso. Como le conozco, puedo decir que su ateísmo, como lo fue el mío, no esconde otra cosa que el deseo profundo de una humanidad en paz. Su honestidad, la bondad de su corazón le impiden hacer el mal. El cree que es ateo, pero no es más que un momento de confusión, que puede durar toda la vida, pero con una mirada más penetrante y con su inteligencia podría durar tan solo unas horas.

No es mi intención que sea o no creyente. Jamás me entrometí en sus creencias, aún cuando por su parte en alguna ocasión si observamos su ingerencia ante las nuestras, fruto más bien de su ignorante confusión y juventud.

Si alguna vez lees esta entrada, aunque está difícil, pues no le has prestado nunca atención a este blog, me gustaría que supieras que no podrás ser más ateo que tu padre en otro tiempo. No podrás sufrir más que yo por una humanidad que no hace honor a su nombre. Y también me gustaría que entendieras que, tras la maldad del ser humano, se esconde su ignorancia, la de su verdadera naturaleza y por tanto el agresor no teme agredir, pues no se conoce, y no se reconoce en su adversario. Los males del mundo, lo son del mundo que no sabe. No de Dios que te crea y te sostiene a cada instante, aún cuando tu no lo percibas por ahora. Pero no podrás evitarlo, no habrá fuerza alguna capaz de sujetar el Poder Creador, su Dinámica en ti. No podrás eludirla a no ser que elimines tu soporte físico y con ello destruyas tu Verdadera Naturaleza, insertada en ti, como un desgajo de ese Poder Creador. O Dios, o Causa de todos los efectos posteriores.

En Reiki se suele decir: “No eres un humano pasando por una experiencia divina, sino que eres un Ser Divino teniendo una experiencia terrenal”. No te dejes embaucar por los sentidos. Dios no puede manifestarse ante ti a “pelo”para mostrarse. La parte no puede atrapar al todo. Sin embargo Dios se muestra en Su Creación escondido tras un velo. En ti mismo escondido tras el velo criatural. Tu ego, nacido de la sociedad y la educación recibidas. Nada más.

Tu sabes que no he tratado de convencerte de nada nunca. No es asunto mío  el que tu creas o no. Pero si hicieras memoria del periplo verías que tu padre fue coherente siempre en ese aspecto. Te bautizó cuando se lo pediste, hiciste la primera comunión de igual modo, aún cuando tu padre ya no era católico. Por tanto, ha respetado tus criterios siempre, pues sabe que la voluntad de Dios, que los caminos de La Divinidad, nos  son incompresibles. Pero al igual que esas decisiones sobre no influir sobre tu identidad religiosa se hicieron de forma coherente, ¿no crees  que mis creencias ahora  tendrán algún fundamento más allá del intelecto? Que quizás tu no puedas entender pero que deben tener su peso específico para que tal cosa esté sucediendo.

Quizás en este instante quepan aquí las palabras de Alí, yerno del Profeta, que decían: ” No podrás creer en nada, hasta que no sepas porque crees en lo que crees…” En este caso haremos la lectura al revés:” no podrás dejar de creer nunca en nada, hasta que no sepas porque no crees en eso que dices no creer”. ¿Sería lo lógico verdad? Y lo justo, a tenor de una mente analítica y privilegiada como la tuya.

El secreto se encuentra en comprender nuestra compleja naturaleza. Y quizás algún día te lleves la sorpresa al descubrir que si eres ateo, o cualquier otra cosa que te autodenomines ser, es por la Gracia de La Divinidad. Así de simple y misterioso.

La Conciencia no es “un algo misterioso”. Pero es un hecho que estamos dotados de ella en su punto más álgido. La Conciencia está impresa en todo, solo que se manifiesta de una forma escandalosa en el ser humano. ¿Acaso esta disertación no es una muestra evidente de que es así? Esta Conciencia de la que hablamos ¿es consecuencia directa de la evolución? La evolución, o el devenir de la existencia,  obedece a un plan mayor. Es un medio, no un fin en si mismo. Es el juego creador tratando de conocerSe en una mar infinito de posibilidades. Y ¿como podría hacerlo sino es desde Sí Mismo? De ese Sí Mismo Creador insertado en cada uno de nosotros. Le llamamos Dios cuando miramos al infinito. Y le llamamos Conciencia en el Ser Humano hecho de Luz.

Un abrazo hijo.

Taoismo versus Sufismo

Dije en los inicios de este blog que en otro tiempo coqueteamos con la senda del Tao. Nos permitió acercarnos a una visión del Universo novedosa en aquel momento para mi. De esto han pasado al menos 15 años. De este sendero conservamos la admiración por los escritos de Lao Tse (Lao-Tzu), de Chuang-Tse y otros maestros menos conocidos de esta misteriosa vía de conocimiento. También aprendimos a hacer Qi Gong (Chi Kung) y Tai-Chi (Tai Chi Chuan, traducido algo así como Supremo Último Puño, o quizás mejor Excelso Supremo).  Digo esto porque de vez en cuando nos piden que demos  clases de Taichi. Y en esas estamos en este momento.

Todos los momentos no son iguales, y éste es un tanto especial. Hemos aprendido que no importa cual sea el envoltorio, cual sea la vía de conocimiento. Lo importante no es el continente, sino con qué y como  lo llenamos.  Al igual que las entradas que escribimos en este blog, que nos preguntamos si después de un montón de palabras ¿hemos dicho algo que merezca la pena? ¿Se vislumbra algo aprovechable, o son un simple juego de palabras que solo esconden vacuidad?

Como decía, hemos empezado a dar clases de Taichi en un salón de una asociación de vecinos. Son casi todo féminas. Pero como advertíamos, esta vez es diferente. En el sufismo hemos encontrado el maestro y la vía definitivos (al menos de momento). Este envoltorio nos ha ofrecido un Conocimiento al que vamos accediendo poco a poco. Y ese Conocimiento es lo verdaderamente importante, la experiencia extraída después de una larga travesía. Trasmitir esa Esencia es ahora nuestra labor. Si hemos accedido a ella ¿cual es la dificultad para darle otra forma sin perder nada de lo esencial?

Cuando se dirigían al Maestro de maestros, Ibn al Arabi, para pedirle la transmisión del conocimiento, la respuesta de este gigante del espíritu, murciano de pro, era la siguiente: ¿a través de que  disciplina quieres que te ilustre, judaísmo, cristianismo o islam?  En este instante cabe señalar que este Maestro hablaba de tres vías aparentemente distintas  en su contexto original. No en la concepción actual de cada una de ellas que parecen lejos de tener ningún valor pedagógico y en muchos casos, por desgracia, resultan claramente aversivas, por utilizar un término “suave”. No queremos decir con esto que podamos emular a este gigante del espíritu, pero al menos si nos planteamos un ensayo razonable. Y después Dios dirá.

Es evidente que nuestra inexperiencia juega en contra nuestra. Pero la idea de prestar servicio a donde se nos reclame es la fuerza que nos mueve. Dice el Maestro: “no se enciende una lámpara para mantenerla escondida debajo de la mesa, sino para que alumbre sin deslumbrar”. Si los que se acercan a nosotros prefieren el Taichi (cuyas raíces se hunden en el Taoísmo) , pues vamos a intentar verter de un continente a otro el contenido que poseen. Para ilustrar el marco teórico de esta ancestral vía decidí buscar entre mis viejos papeles algo sencillo que resumiera lo esencial del Tao. Me tope con una sencilla reflexión de un Maestro y me pareció simple y pleno. Os dejo un enlace para que podáis leerlo, es muy cortito pero a mi entender lleno de contenido.

http://www.fundacionpurusa.org/EXTRACTO7b.pdf

Ocurrió que le pedí a una de mis hermanas del sendero a la que me une una gran amistad y respeto, y que precisamente en este momento me siento especialmente unida a ella,  su opinión al respecto de este escrito taoista y que lo comparara con nuestra experiencia en la Tradición Sufi. Si habéis leído el texto anterior y habéis extraído su “jugo” entonces podréis comparar con lo extraído por mi hermana. La finalidad era comprobar que el conocimiento puede ir de una vía a la otra y así poder hablar a cada uno en su “propia lengua” (según cada nivel de entendimiento), que por cierto es este un hadíz del Profeta (hadizes, ejemplos de su vida y obra con clara vocación pedagógica).

No tenemos ninguna pretensión más allá de acompañar el proceso de aquellos que se acerquen a nosotros demandando un conocimiento, siempre y cuando lo tengamos, obviamente. Nada más que esto. Pero este poco ya es mucho, teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de las prácticas como el Taichi,  el Yoga, el Reiki, y demás de este  enorme repertorio de vías de conocimiento cuya realidad es que, en la mayoría de los casos,  carecen de aquello mismo que pretenden conseguir. Convirtiéndose en puro placebo. Porque en la mayoría de los casos los que ejercen de monitores, instructores o seudomaestros no han entendido lo que hacen en realidad. Y lo que muestran, en el mejor de los casos, es solo una pequeña parte del total, envoltorio, rito, etc. Vacuidad y placebo. Totalmente legítimo por otro lado,  pues como dice un texto sagrado: “para cada uno de vosotros hay un camino diferente”  Y podríamos añadir: y un tiempo diferente.

Os dejo con el escrito de Nura, espero que os guste tanto como a mi, pues en algunos párrafos  me he visto leyéndome a mi mismo, y espero  que os sea de utilidad. Lo compartimos con su aprobación y sus inagotables muestras de cariño.

VIVIR CONSCIENTE

Actitud y Principios clave:

La REALIDAD de la cual formamos parte, es Mayor que la capacidad de nuestros sentidos “fisicos” para comprenderla, para abarcarla.

Todos hemos sentido en alguna ocasión una “llamada de retorno a La Fuente”; los cristianos lo llaman Dios, los taoístas Tao, los musulmanes Al lah, etc, pero esto sólo es una forma de intentar definir “algo” que sentimos pero no sabemos…

Nada puede definirLo, sólo puede ser una Experiencia de Amor y Armonía, diferente para cada persona, y, sólo cada persona puede descubrir su clave, la clave de su misterio, al igual que  la huella dactilar que es única. “ Yo también soy como a la imagen que se hace mi siervo de mi”.

Cada persona y cada ser es un puzle por componer, lo que aprende en su vida (control emocional, revisión conceptual, decisiones y acción,  etc.) son las piezas que deben ir encajando en el patrón con el que venimos a este mundo. “Has venido a esta vida con una “tarea”, haz cualquier otra cosa (por buena que sea) y habrás perdido tu vida”.

Todas las religiones tienen un poso de verdad, pero es necesario pensar, razonar, discernir, para ir comprendiendo. En todos los textos Sagrados hay diferentes niveles de comprensión. Un hadiz del profeta que ilustra mejor esta cuestión, dice: “buscad la Sabiduría aunque para ello tengáis que recorrer todos los caminos de la tierra”.

El camino espiritual, es un camino invisible, muy sutil,  que no se puede realizar con estudios ni discursos, sólo puede revelarse en el silencio de la meditación y en la serena contemplación de la naturaleza y del cosmos. En el contraste entre los opuestos.

Estar armonizado con La Divinidad (EL-LA-LO) con el hálito Creador que reside en nosotros, no es más que comprender tu propia vida. Comprender esto es la primera puerta para entrar en el camino de lo que “ya intuimos pero no conocemos con certeza”.

Este camino debe ser SENCILLO, aunque no fácil, pues en su sencillez se encuentra su dificultad. No se trata de poner más, sino de quitar… Decía Jesús de Nazaret:  “habéis puesto tantas cargas sobre quienes os siguen, que ni se salvan ellos, ni os salváis vosotros…”

El ser humano tiene dos formas de vivir la vida, una densa (lo visible), y otra sutil (lo invisible). Esta percepción sutil, sin forma ,sin nombre, sin imagen, pero “CIERTA”, es nuestra conexión con “El ORIGEN”, y esa certeza que sentimos en lo más íntimo de nuestro ser, será la que nos guíe por el camino hacia la Paz y Amor al que todos aspiramos.

Precisamente esa nuestra “cualidad especial” es lo que da sentido a nuestra vida. Pertenece al ámbito de lo sutil, de forma que suele pasar desapercibida ante los ojos del profano. “El secreto se guarda a sí mismo..”

Esta Realidad no se puede explicar, pero Se comunica a través del criptograma de la Creación, para lo cual hay que aprender su lenguaje. El Creador está en todas las cosas, pero no es ninguna de ellas, no tiene forma pero contiene todas las formas, es un refugio para el mundo. (Estoy más cerca de ti, que tu vena yugular…)

Quien descubre y vive esta Realidad es como Ella. Es y vive como una persona normal, pero “despierto” vive en el mundo, pero no se  deja seducir por él.

Descubrimos al Creador, cuando aceptamos todos sus ciclos, sus leyes universales (siete principios herméticos), y reconocemos que al final, todo busca su equilibrio, como el río busca y se encuentra con el mar, pues a donde podría ir sino. Lo descubrimos haciéndonos dóciles a su Acción Dinámica sobre nosotros.

Si conocemos esto,veremos que todo en la vida tiene sentido, (hasta los peores momentos) pero para ello hay que cambiar el “chip”, el enfoque de nuestra mirada. Es ¡sencillo! pero lo complica nuestro concepto del “yo”. De naturaleza transitoria e inestable. El ego pretende ser el Príncipe, aun cuando tan solo debe ser un siervo. Es nuestra labor colocarlo en ese lugar de servidumbre de la Conciencia.

Para comunicarnos con esta percepción sutil, y permitir su desarrollo, utilizamos la meditación, en diferentes formas según la escuela o estructura elegida, y la observación y contemplación de la naturaleza. También es saludable para el cuerpo y para el alma un tiempo de ayuno y reflexión que nos permita un fluir, y una conciencia más armónica con arreglo a nuestra compleja naturaleza (cuerpo-emoción- intelecto y espíritu o Conciencia), y con todo el Universo. (fin del texto de Nura).

Si habéis leído los dos textos, habréis observado las similitudes. Las diferencias de forma no modifican el fondo, la esencia que contienen. Dos lenguajes distintos para transmitir la misma experiencia.

Veremos que sucede con el experimento.

Un abrazo.